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Ejercicios básicos: Círculos y rectitud
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La importancia de la rectitud y los círculos

¡Hola jinetes! Hoy hablaremos de la importancia de la rectitud y los círculos. A veces son ejercicios que obviamos por su aparente sencillez, pero son básicos para poder pasar a ejercicios más complicados.
El círculo

El círculo es una figura que nos ayudará sobre todo para el paso 2 y 3 de la escala: soltura y contacto y aceptación de la embocadura. Las ayudas para este ejercicio son las siguientes:
Pierna interior sobre la cincha para que el caballo se incurve sobre ella.
Pierna exterior atrás.
Rienda interior abierta para mantener la incurvación del cuello.
Rienda exterior contra el cuello para delimitar el diámetro del círculo.
Puede ser de diferentes diámetros: 6, 8, 10, 12, 15 o 20m. Dependiendo del punto en el que estemos del entrenamiento, haremos de un diámetro u otro, siempre empezando por el diámetro mayor y avanzando hasta el más pequeño. En el calentamiento y con caballos jóvenes, por ejemplo, emplearemos diámetros grandes (15 y 20m) que nos ayudarán a mejorar la soltura del caballo, buscando siempre una incurvación estable y con el caballo apoyado en nuestra rienda exterior e incurvado alrededor de nuestra pierna interior. Deberemos tener un contacto suave en la rienda interior, usándola únicamente para la incurvación, ya que si abusamos de la misma el animal se incurvará en exceso y derrapará hacia fuera, haciendo que los posteriores no pisen en la misma línea que los anteriores.
El hecho de que vayamos cerrando el diámetro de los círculos, requerirá que el caballo tenga más equilibrio y, por lo tanto, que su nivel de doma sea mayor. un círculo de 8m, por ejemplo, exige que el caballo vaya más incurvado que un círculo de 20m. Esto se debe a que la curva de la circunferencia es más cerrada. Por ello, debemos tener en cuenta que el caballo tenderá a tumbarse hacia dentro, algo que deberemos evitar ejerciendo más presión con la pierna interior y haciendo medias paradas en la rienda exterior (cerraremos los dedos sobre la rienda de manera intermitente, sin dejar que el caballo corra por la presión de la pierna interior y reequilibrándolo).
Siempre que notemos rigidez o tensión por parte de nuestro caballo podemos hacer este ejercicio, independientemente del punto del entrenamiento en el que estemos.
Es muy importante que tengamos claro el trazado de cada diámetro de los círculos para saber si el caballo nos está atendiendo adecuadamente. Deberemos mirar siempre en la dirección a la que queremos ir para ayudar al caballo a ir a un punto determinado. (El siguiente croquis está hecho para una pìsta con las medidas oficiales de 20×60).
Deberemos calcular que entren 3 círculos del mismo diámetro. Si empezamos el círculo en C, por ejemplo, deberemos salir de la pista en la C volviendo a tocar la pared entre M y R, “tocando” la línea central 2m más tarde de I (letra entre R y S), volviendo a la pared entre S y H para volver a salir de la pista y llegar en C.
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